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viernes, 12 de octubre de 2012

Valles centrales de Oaxaca, al pie de una catástrofe ambiental, advierten alcaldes

OAXACA, Oax. (apro).- El Frente de Presidentes Municipales y Comisariados Ejidales de la Cuenca Baja del Río Atoyac, que aglutina a autoridades de 17 municipios, advirtió hoy que los Valles Centrales están “al borde de una catástrofe ambiental”.
Los alcaldes dieron a conocer este jueves la “Declaración de Coyotepec” firmada durante la realización del foro intermunicipal “La Voz del Atoyac, el río que necesitamos para el futuro que queremos”.
Mencionaron que la cotidiana descarga de aguas negras, los basureros municipales y el uso indiscriminado de agroquímicos han contaminado al río y éste, a su vez, a los mantos freáticos, los pozos de uso agrícola y de agua potable, lo que implica la contaminación de las tierras agrícolas, de los alimentos que ahí se producen, y la pérdida paulatina de la fertilidad de los terrenos.
En conferencia de prensa, habitantes y autoridades municipales de esta región demandaron a los gobiernos federal y estatal y a los congresos de la Unión y de Oaxaca, participar en la elaboración de un plan integral conjunto para el rescate del río Atoyac con los recursos económicos suficientes para su ejecución.
Asimismo, pidieron una evaluación sobre el funcionamiento o las posibilidades reales de funcionamiento de las plantas municipales para el tratamiento de aguas residuales.
La Declaración de Coyotepec resume los resultados del foro intermunicipal, realizado en San Bartolo Coyotepec el 30 de septiembre, y en el que participaron 283 habitantes de 30 municipios.
La declaración firmada por autoridades de 17 municipios de Valles Centrales y diversas organizaciones civiles, como el Foro Oaxaqueño del Agua, EDUCA y el Instituto de la Naturaleza y la Sociedad de Oaxaca (INSO), señala que la sociedad debe participar en la planificación, ejecución, seguimiento y evaluación de las acciones para solucionar la problemática del río.
En ese sentido, hicieron un llamado a las autoridades y habitantes de todos los municipios de la cuenca del río Atoyac para integrar un comité de defensa de los recursos naturales, “que permita hacer un frente común para comenzar a contrarrestar la gravísima situación que vive nuestro río”.
Demandaron mayor regulación y control estricto sobre el uso de agroquímicos, tendientes a su erradicación, junto con la promoción de prácticas agrícolas orgánicas; el establecimiento de centros de acopio para recibir residuos tóxicos, y la verificación auténtica de su manejo y disposición final adecuados.
En la conferencia de prensa participaron los alcaldes de Ánimas Trujano, Nahum Velasco Negrete; La Ciénega de Zimatlán, Gerardo León Díaz; San Bartolo Coyotepec, Horacio Sosa Villavicencio (también presidente del Frente de Presidentes Municipales y Comisariados Ejidales de la Cuenca Baja del Río Atoyac (Frente Atoyac); el de San Jacinto Amilpas, Juan Olmedo López; Santa Ana Tlapacoyan, Eleazar Pérez Torres, y Villa de Zaachila, Adán López Santiago.


sábado, 15 de septiembre de 2012

Punto de inflexión ¿Por qué los pueblos indígenas odian a sus gobiernos?

Martín Gómez @martingomezcald vie 14 de septiembre de 2012

Desde la llegada de los españoles a Mesoamérica, seguida de la conquista a sangre fuego de los pueblos nativos, siendo según estos portadores o mensajeros de una supuesta “bendición divina” y llenando de cruces un territorio noble para así terminar sepultando y destruyendo las civilizaciones existentes, siendo la rapiña el sello de estos invasores para conseguir una evangelización “santa” y “salvadora” y donde estos conquistadores ambiciosos llegaron a ocupar los  territorios más ricos.
La supuesta “civilización” occidental  sólo trajo  destrucción para las culturas existentes, desde entonces las políticas de exterminio y despojo han sido legitimadas como parte del ejercicio del poder de los gobernantes.
Esta colonización sólo fue posible con el sometimiento y explotación que fueron impuestas a la población Indígena. Los españoles construyeron grandes haciendas y se transformaron en comerciantes prósperos, basando su riqueza en el despojo y engaño, usando las Cartas Pontificias del Papa Alejandro VI como autorización para adueñarse de las tierras, en complicidad con los Misioneros que tenían una visión racista y pensaban que los indígenas pertenecían a una raza inferior.
Los conquistadores apelaban al derecho divino para legalizar el atraco, incautar propiedades y justificar el exterminio y ya desde aquellos años ser indígena significó ser un humano sin derechos,  destinado a la esclavitud, por lo que el gobierno colonial debió crear estructuras sociales para  mantener el sometimiento a la población indígena, la supuesta evangelización se había convertido en esclavitud y explotación.
El Indígena, antes dueño de sus tierras, fue convertido en esclavo de las mismas, trabajando en las minas y haciendas españolas para sobrevivir, varias rebeliones indígenas tuvieron lugar desde entonces.
El reclamo principal era la recuperación de sus tierras, por esa razón miles de Indígenas acudieron al llamado de la Independencia de 1810 y empuñaron las armas para conseguir el derecho de vivir dignamente en sus comunidades, pero la sangre derramada por estos no fue recompensada ni por la independencia, ni por la lucha de las Leyes de Reforma de la Constitución de 1857, donde la demanda del reparto agrario para  Indígenas y Campesinos no fue atendida y por el  contrario, se favoreció el despojo y la formación de los latifundios, pero de nueva cuenta los protagonistas de la Revolución de 1910 fueron los Indígenas y campesinos, estos empuñaron otra vez sus armas y al grito de “Tierra y Libertad” lucharon al lado de Villa y Zapata, pero nuevamente su lucha sería en vano, su anhelo de tener tierra seguiría siendo una promesa, sin embargo la Constitución de 1917 trató de recoger esta demanda histórica, pero los intereses de la clase más rica que influían en los “triunfadores” de la Revolución se encargaron de debilitar esta demanda y la traición se oficializó con la llegada de los Partidos Políticos, al grado de que el Partido dominante institucionalizó la revolución para lucrar con el poder Presidencial.
Los gobiernos postrevolucionarios basaron su base social corporativizando a los campesinos e Indígenas y uno de sus instrumentos de control fue prometer una Reforma Agraria que resultó un fracaso ya que esta se convirtió en un proceso lento y burocrático lleno de corrupción por los abogados e ingenieros que recibieron dinero a cambio de mantener intactas las propiedades de los grandes hacendados, desde entonces la mayoría de los conflictos agrarios se han dado por el mal trabajo  realizado por los gobiernos acostumbrados a manipular y tener cautivos a los Indígenas y Campesinos, por eso se ha vuelto costumbre decir que los conflictos Indígenas llevan años o siglos como si esto fuera parte de una herencia o predestinación para justificar su incapacidad de resolver estos conflictos por la tierra, y la desconfianza se acumuló aún más.
Por otra parte, la contrarreforma al Artículo 27 constitucional, implantada por Carlos Salinas de Gortari en 1994 ha desencadenado una pulverización de la propiedad colectiva y privatización de territorios ejidales y comunitarios desde entonces, trayendo como  consecuencia mayor número de conflictos agrarios que por años vienen arrastrando ciertas comunidades, donde las disputas no sólo son por límites territoriales sino también por los recursos naturales y hay un intento por grupos Económicos, Políticos y hasta Delincuenciales por aprovecharse de estas tierras, alentados por el mismo gobierno que promueve proyectos y programas destinados a sustraer la riqueza de estas comunidades, con la mentira de que solo con inversión privada se podrá terminar el rezago que tienen las comunidades rurales, las autoridades de los tres niveles de gobierno viven empeñadas en facilitar a los empresarios extraer la riquezas a cambio de migajas.
Por otro lado, es lamentable la incapacidad del gobierno para  proteger la vida y la seguridad de la población y ha sido insuficiente el recurso de enviar Policías y Militares a los puntos de conflicto ya que son acciones pasajeras ante un problema profundo que necesita una visión integral.
Preocupa que la población de estas comunidades sólo observe la salida única con actos violentos dentro de sus mismos pueblos, donde nadie duerme tranquilo ni realizan sus actividades normales, porque ahora asistir a la escuela o ir a sus parcelas son actos de alto riesgo, los adultos monitorean los movimientos de sus comunidades vecinas con las que han roto los lazos de amistad, los pueblos en conflicto han perdido su tranquilidad y cotidianidad, los han orillado a tomar acciones extremas para  sobrevivir y las autoridades no dan señales de querer ayudar a arreglar estas situaciones, por el contrario se notan distantes y apáticas, sin embargo las autoridades están obligadas a tomar la iniciativa y está a prueba su compromiso y la capacidad para atender de manera efectiva la solución de conflictos agrarios y devolver la paz a estos pueblos heroicos llenos de historias grandes y de luchas ejemplares que tanta grandeza le han dado a nuestro México lindo y qué… herido, y que por años han sido utilizados como carne de cañón y acarreados de campañas políticas, esperemos ver en un futuro esta disposición se manifieste y no solo sean promesas de campaña, ojala y lo veamos algún día, tal vez y solo tal vez el México rural viva en paz. Ya veremos, dijo un ciego…